Tras un año de pandemia, qué hemos aprendido del trabajo a distancia y cómo mejorar la relación con nuestros colaboradores

A principios de 2017, se apoderó de las redes un video donde un comentarista de la BBC era interrumpido por la aparición de sus hijos en la pantalla. Los pequeños fueron “cazados” por su madre y sacados del estudio donde su papá continuó con su trabajo. Nadie imaginaría que lo que hace unos tres años era una anécdota muy curiosa, se convertiría en la escena más cotidiana durante 2020.

Replantear para avanzar

Muchos de los cambios que iniciaron a partir de la pandemia no serán reversibles. Los modelos de negocio, las compras por internet y, por supuesto, el home office van a seguir creciendo. Hace casi un año, en la mayor parte de las empresas, se tuvo que improvisar y sacar soluciones a gran velocidad; pero hoy ya no se puede seguir de esa forma.

Es cierto que aún no se ve con claridad el final de esta etapa y todavía no hay un panorama completo de cómo quedarán algunos aspectos de nuestras vidas y negocios. Pero eso ya no puede ser pretexto para renunciar a planear hacia donde se quiere avanzar, a dimensionar las nuevas dificultades y cómo se pueden vencer. En este último año se ha acumulado un gran aprendizaje que debe ser utilizado como base para esta reflexión con y para nuestros colaboradores.

Aprovechar lo aprendido

En el tiempo transcurrido desde el inicio de la pandemia, nuestros colaboradores han tenido también la oportunidad de conocerse a sí mismos en un nuevo escenario. Es posible que algunos de ellos hayan descubierto que sus periodos productivos no necesariamente coincidían con los antiguos horarios de oficina. O que la tranquilidad de ya no tener que salir tan temprano del hogar y pasar un lapso largo en el transporte público, les hace estar de mejor humor y más concentrados en sus tareas. Muchos estarán felices de tener la oportunidad de disfrutar más a su familia, de estar presentes en las comidas, de poder bañar a sus pequeños, etc.

Por el contrario, también habrá los que han descubierto que mantener el ritmo de trabajo sin elementos externos que los regulen les ha resultado más difícil de los que pensaban. Habrá aquellos a los que su hogar no les ofrece las condiciones adecuadas para trabajar por situaciones tan simples como estar ubicado en una avenida y el nivel de ruido ser elevado. Otros quizá extrañan el periodo de transporte de la oficina a su casa porque les ofrecía la oportunidad de desconectarse y oír música o las noticias. Las posibilidades son tantas como cada uno de nuestros colaboradores.

Es importante conocer esos detalles de la forma en la que los colaboradores se han adaptado o no las nuevas condiciones de trabajo, porque pueden convertirse en poderosas fuentes de motivación o en obstáculos crecientes a medida que pasa el tiempo. Por eso deben ser considerados para que en la medida de lo posible se allanen las dificultades y, sobre todo, para aprovechar todas las ventajas que sí han encontrado en este nuevo formato. La comunicación abierta, directa y asertiva es indispensable para lograrlo.

Flexibilidad es lo de hoy

Dicen que los juncos resisten los temporales porque se mueven con el viento. Las empresas tienen que aprender de la reflexibilidad de los juncos, pero ya quedó atrás el simplemente moverse hacia donde lleva el viento. El reto actual es moverse juntos con flexibilidad, empresarios, directivos y colaboradores para dirigirse desde ya a donde quieren llegar. Y eso sólo se logrará si se recuperan todas las experiencias positivas de estos últimos meses para replicarlas; se resuelven las negativas y se crean nuevas opciones que pasen de la sorpresa inicial, a convertirse en nuevos horizontes.

La importancia de la transparencia relacional dentro y fuera de la organización.

¿Te has fijado en los ambientes que rodean las negociones en las películas? No es difícil recordar alguna escena de una película de alguna donde se negocia un trato turbio y este tiene lugar en un sótano, con paredes fuertes, con poca iluminación y una música lúgubre. En contraste, un trato que favorecedor, de aquellos famosos de ganar-ganar, aunque sean fruto de muchos ires y venires se dan en lugares con luz con una escenografía llena de cristales traslúcidos.

Ciertamente, las películas mueven así nuestra percepción para acentuar esos sentimientos que nosotros percibimos también en la vida real. Hay empresas que se siente llenas de transparencia y hay un nivel de satisfacción entre los colaboradores como hay otras, donde tristemente, se siente opacidad y pesadez en el ambiente.

La diferencia entre unas y otras empresas se da por la importancia que dan o no a la transparencia relacional, la cual no sólo se da entre los que son partícipes de la empresa sino que se proyecta también al exterior.

Empieza con la gente

Se atribuye al sabio Blas Pascal la frase “Si no actúas como piensas, va a terminar pensado como actúas”, la cual encierra una verdad muy importante que tiene que ver con la integridad personal pero también se refleja en las actividades de las empresas donde también se requiere transparencia y coherencia tanto en las personas como en la institución.

Las empresas, antes que otra cosa, son comunidades, es decir, se conforman a partir de diversas relaciones, entre las que destaca la que los jefes y líderes mantienen con sus colaboradores. Así que la transparencia relacional empieza precisamente por ahí y recae en quienes tienen posiciones relevantes lograrlo.

Quienes encabezan las empresas, deben ser los primeros en trabajar esa coherencia entre lo que se es y lo que se hace, pues sólo si hay claridad y correspondencia entre ambas instancias, se podrá construir una relación que refleje esa transparencia.

Vivir en todo momento como una persona íntegra se ve en cómo se piensa, se dice, se siente y se hace. Quien cree en la equidad, no hará comentarios despectivos, se sentirá movido por las situaciones de desigualdad y procurará que en el lugar de trabajo todos tengan el mismo trato y las mismas oportunidades.

Llegando lejos

Los colaboradores perciben esas actitudes y su coherencia, lo cual facilita un ambiente de cooperación y compromiso. Sobre todo, cuando además los liderazgos fomentan y buscan que esos mismos valores humanos se reflejen las políticas institucionales.

Por eso es tan determinante procurar que todo se integre de la mejor manera para que quienes tienen puestos directivos establezcan una relación de confianza y trabajo conjunto con sus colaboradores que, a la vez, refleje la visión y la misión de cada empresa.

Así como la luz no se puede ocultar, cuando una empresa se beneficia de vivencia de valores y coherencia, esto se proyecta al exterior y la imagen de esta se percibe como confiable y, por tanto, atractiva para establecer relaciones comerciales y de sinergia. La trasparencia fomenta relaciones sólidas, duraderas y gratificantes.

El procesamiento balanceado como herramienta para generar consensos.

En medio de la incertidumbre que vivimos, hay una certeza: todo está cambiando, y esto incluye las formas de vender, trabajar, relacionarse, estudiar y hasta divertirse. No se trata en realidad de nada nuevo, todos esos cambios estaban ocurriendo; pero gracias a la pandemia se han acelerado. Por lo mismo, resulta imprescindible meter velocidad a la adopción de nuevas habilidades en el liderazgo para que este sea efectivo y responda a las necesidades actuales.

Las softskills

El hecho de ser el jefe de un equipo de trabajo es una realidad externa, pero lo importante tiene que ver con lo interno, con cómo te desenvuelves al frente de ese equipo. Eso interno es a lo que se refieren las llamadas softskills. Las softskills, cuya traducción literal es habilidades blandas, se refieren a ese grupo de aptitudes que se aprenden y desarrollan de forma personal y que son la mejor base sobre las que se puede construir una relación con los colaboradores que sea más honesta, más eficaz y más armónica.

En otras palabras, el liderazgo que requiere hoy es aquel al que podemos agregar el calificativo de auténtico. El liderazgo auténtico no se apalanca en el simple hecho de “soy el jefe y me obedecen”, sino que debe basarse en esas softskills sobre todo para dirigir de manera correcta la toma de decisiones que implican tanto emociones como razón, y que deben lograr un consenso con los colaboradores.

Las emociones y la razón

Es muy común hablar del conflicto entre lo que se siente y lo que se piensa, y decir que nos movemos más sobre una línea que sobre otra. Pero lo ideal es lograr procesamiento balanceado donde las emociones impulsen los objetivos que se fijan racionalmente y, por tanto, hay claridad en el grupo de colaboradores para ir por ese camino.

Esto no se puede lograr si antes no hay un autoconocimiento que permita discernir el peso de las emociones y que clarifique la importancia de esos objetivos. Si no los hemos pasado por el tamiz de nuestras propias emociones y convicciones, no lograremos contagiar de ilusión ni persuadir a nuestros colaboradores de la trascendencia de esos objetivos por más que externamente se vean como la mejor opción.

Para consolidar este liderazgo, también entra en juego la perspectiva moral, es decir, el liderazgo sólo será auténtico si se basa en la fidelidad a nuestros principios. Debemos buscar que nuestro actuar esté en consonancia con nuestros valores fundamentales.

Buenas prácticas, grandes retos

La vivencia de los valores no sólo ayuda a encontrar el equilibrio entre razón y emociones, sino que permite un ambiente de confianza donde el colaborador encuentra estímulo y motivación, porque la coherencia del líder lo anima, se siente valorado y se compromete con los procesos de principio a fin, e incluso está dispuesto a dar un plus.

En el entorno actual es un reto basar el liderazgo en la integridad personal y en comprometerse con la transparencia en las prácticas interna y externas de la empresa. Pero por eso, es más necesario que nunca emprender ese camino basado en un liderazgo auténtico que permita consolidar empresas más comprometidas con sus colaboradores, con la sustentabilidad y con la sociedad en general.

Los retos del siguiente año.

Hay eventos que marcan a la humanidad por la manera en la que afectan a generaciones enteras de manera inmediata y porque causan una disrupción en el estilo de vida, en las cadenas de producción y ponen en riesgo inmediato a cientos de miles de familias.

La irrupción de la pandemia califica como uno de los eventos cuyos efectos se verán durante muchos años por venir. Sin embargo, hoy estamos en medio del huracán y los efectos inmediatos ha sido profundos sobre todo en las pymes y en las familias que dependen de ellas.

Todavía no estamos del otro lado, pero la entrada del nuevo año siempre tiene un efecto positivo en nuestra mente para analizar la situación y planear el siguiente año habiendo aprendido la primera lección, la flexibilidad y capacidad de adaptación son indispensables para sobrevivir.

Sí al futuro

Es necesario, con miras al inicio del nuevo año, ver dónde estamos y diversas encuestas muestran que los desafíos que en todo el mundo las pymes enfrentan se pueden resumir en la pérdida significativa del número de clientes y la incertidumbre por los intempestivos cierres y restricciones planteadas por los gobiernos.

Pero también hay una coincidencia en que la tecnología, especialmente, las redes ofrecen oportunidades de acercarse a los clientes de siempre o buscar nuevos. La conciencia de muchos consumidores de favorecer el comercio local también ofrece oportunidad de ganarlos como clientes si se sabe llegar a ellos.

La famosa publicidad de boca en boca, hoy es publicidad de red en red, así que hay que estar presente en todas la que se pueda desde el chat de la colonia, hasta las clásicas de IG, FB y TW. En todas ellas hay que señalar con claridad las formas de contacto, de entrega y toda aquella información que dé confianza a los posibles clientes.

Si el perfil de negocio lo permite, se debe procurar la apertura de tienda en línea o aprovechar plataformas digitales, así como establecer diferentes formas de pago para que los clientes ponderen sus opciones y el pago en efectivo no sea una barrera para concretar una venta.

Redes y lazos

La angustia de ser las únicas personas que están sufriendo los efectos de determinada situación generalmente acentúa la percepción de la gravedad de la misma y suele nublar la mente para encontrar opciones. No han sido pocas las veces que simplemente con encontrar a alguien más que está pasando lo mismo que nosotros, nos sentimos mejor casi de inmediato. Incluso antes de conocer cómo ha enfrentado la situación y encontrar algunas ideas suyas que podamos replicar.

Por eso es tan importante que los pequeños empresarios se acerquen para estrechar lazos y beneficiarse de las ideas exitosas de otras.

Las pymes también se beneficiarán si se acercan a grupos e instituciones que otorgan orientación, que facilitan el networking y ayudan incluso para informar y aprovechar esquemas de financiamiento.

A la vez, la tecnología ha acercado oportunidades de colaboración antes no exploradas, hoy con relativa facilidad se pueden hacer sinergias con pymes que estén en otro estado o incluso en otro país.

No se puede pecar de optimista respecto a cómo se vivirá el próximo año, pero tampoco hay que permitir que el pesimismo se vuelva un lastre que impida ver las oportunidades de transformar el negocio, crear lazos y completar los retos que han de venir.

6 simples pasos para manejar el estrés y mantenerte sano.

Cuando llegas a niveles de cierta responsabilidad o te has lanzado a la aventura de emprender tu propio negocio, es común que el trabajo te consuma de tal modo que a la larga acabes comprometiendo tu salud. Por eso es conveniente considerar estos seis simples pasos para apostar a una vida más saludable y plena.

1 Valora tu trabajo

Al iniciar un negocio se puede caer en la tentación de aceptar todo aquello que se nos ofrezca incluso si es a riesgo de cobrar por debajo de lo que nos toca, vale o incluso hacerlo gratis. Si se trata de una situación ocasional cuyo pago sea conseguir un contrato mejor o mayor difusión, puedes hacerlo; pero sólo si estás seguro de obtener un beneficio. Si no es así, más vale esperar una oportunidad que haga lucir tu trabajo y no te genere estrés.

2 Descansa durante la jornada de trabajo

La pila de pendientes siempre parece creer a mayor velocidad que nuestra capacidad para lidiar con ellos, pero a veces, es la falta de descanso la que nos hace más lentos. Para trabajar con más concentración y seguir disfrutando tu labor es muy conveniente tomar media hora alejado del lugar de trabajo. Lo ideal es salir a caminar, ya sea para ir por un café o a comer, o simplemente disfrutar el paisaje, incluso el citadino ofrece sorpresas.

3 Duerme

Solemos pensar que sacrificar las horas de sueño es una manera de aprovechar mejor el tiempo, sin embargo, para el cuerpo es indispensable contar con un periodo de sueño de 7 a 8 horas seguidas. Al no hacerlo, las capacidades cognitivas se ven afectadas, no damos tiempo a que los niveles de cortisol (la hormona del estrés) bajen con las consecuencias a largo plazo como ganancia de peso y problemas de presión arterial, entre otras.

4 Haz ejercicio

El hacer ejercicio con regularidad trae beneficios para el cuerpo, ayudando no sólo a prevenir el aumentar el peso y todos los daños que pueden venir de ahí, sino que permite liberar endorfinas, que son las hormonas que nos hacen sentir contentos y liberar el estrés. El ejercicio extenuante en realidad no es más útil que jornadas cortas pero intensas, eso sí que se hacen con regularidad.

5 Delegar es la clave

Es muy fácil caer en la tentación de sentir que sólo nosotros hacemos bien las cosas, lo cual de entrada es falso. Si capacitamos adecuadamente a la gente y abrimos canales de comunicación, nuestros colaboradores crecerán y nuestro departamento o nuestro emprendimiento crecerá con ellos. Dicen por ahí que quien no es capaz de delegar, no es capaz de crear algo que se mantenga en el tiempo.

6 Sal de vacaciones

Si luego de un año no eres capaz de soltar tu trabajo por una semana, es probable que algo estés haciendo mal y necesitas volver al punto anterior. Delegar te permite tomar verdaderas vacaciones, las que son indispensables para regresar renovado, relajado y con nuevas ideas.

 

Los pensamientos negativos en el trabajo.

Todos hemos tenido pensamientos negativos, sobre todo acerca de nosotros mismos y nuestro desempeño laboral. Son ideas, que además de remarcar algún aspecto negativo, se expresan como algo absoluto, es decir, incluyen palabras como “nunca”, “jamás”, “siempre”, etc.

Esos pensamientos suelen, además, ocupar de manera preponderante la mente y volverse repetitivos. De esta manera, modelan nuestra actividad y nos hacen actuar conforme a esa negatividad y “comprobar” que teníamos razón al pensar así sobre nosotros mismos. No sólo lastiman nuestra percepción personal, sino que alteran nuestro desempeño laboral.

No los oigo, no los veo

Los pensamientos negativos, como tienen su raíz en mecanismos de defensa que los seres humanos desarrollamos desde hace milenios, pueden con más facilidad apoderarse de nuestra mente que los positivos. Pues estos, en la evolución de nuestras mentes surgieron después, cuando como especie ya no estábamos expuestos a tantos peligros, y podíamos dedicarnos a actividades que eleven el espíritu.

Por eso, cuando hablamos de cómo combatir los pensamientos negativos, la primera respuesta que puede surgir es ignorarlos, pensamos que si no los vemos, no existen y así les daremos la vuelta. Este proceder no resulta tan efectivo porque no tenerlos presentes no les quita su carga y podemos seguir cediendo a su poder sugestivo.

Divide y vencerás

Lo primero que recomiendan los especialistas, como en las batallas, es dividir, en otros términos, fragmentar el pensamiento negativo que tenemos sobre nuestro desempeño laboral para escuchar qué mensajes nos estamos dando.

Lo segundo es explorar, es decir, verlos de lejos, como desde un rincón de la habitación y fuera otra persona que la tiene esa opinión desfavorable de sí mismo. Esto nos permite cuestionar de dónde salió esa idea. ¿Una colega obtuvo un ascenso? ¿Un compañero logró mejores resultados? Y eso nos llevó a pensar que “nunca nos toca”, “siempre nos ignoran”, “jamás venceremos ese resultado”, etc.

El tercer paso es analizar la realidad y valorar todas las situaciones que sí nos han sido favorables, y descubrir qué se puede aprender de esa ocasión en particular sin generalizar los posibles errores. De ahí será posible sacar enseñanzas que ayuden a mejorar.

Inevitables no es invencibles

Debemos reconocer que esos pensamientos negativos vendrán a nuestra mente, no los podemos evitar, pero sí podemos cambiar nuestra respuesta ante ellos si los descargamos de su poder y no permitimos que tomen el control de nuestras acciones.

En el trabajo, podemos identificar alguna conducta “negativa”, como puede ser la impuntualidad o la falta de concentración, y tomar acciones que la reviertan. Así, identificar lo negativo y poner acciones positivas para combatirlo, ayudará a incrementar la productividad, cerrar ventas o mejorar ese proceso que nos ha atorado por meses.

No cedas al poder de los pensamientos negativos, úsalos con honestidad y creatividad para encontrar oportunidades de mejora.

Vivir feliz en tiempos de pandemia.

Durante los últimos meses, las noticias de enfermos, fallecidos y, por supuesto, la debilidad de la economía que ha arrasado con los sueños de tantas personas son un escenario que dificulta el uso de la palabra felicidad.

Sin embargo, si reflexionamos podemos darnos cuenta de que también antes se limitaba su uso a las celebraciones como bodas o bautizos, o más sencillas como el festejo de un cumpleaños. La pandemia también ha limitado esas ocasiones de permitirnos sentir que somos felices. Sin embargo, conviene examinar el panorama con nuevos ojos y descubrir que, a pesar de todo, hay momentos y oportunidades para vivir felices.

Mirar de otro modo

Una de las fuentes de satisfacción es la relación con los otros, así que conviene revisar y valorar lo que los compañeros de trabajo, los jefes, los colaboradores, en general, los que nos rodean en el ámbito laboral aportan. No sólo a desarrollo de nuestra actividad sino en generar un nivel de satisfacción, vivir felices con los demás.

La relación con otros normalmente, para ser sana, debe empezar con una buena relación con nosotros mismos. Esto va desde buscar tiempo para ejercitarnos, comer bien, como tener la flexibilidad de perdonarnos por nuestros errores. Si no hacemos, nos hundidos en el mismo y no lo aprovechamos para aprender de las malas decisiones. Lograr que cada que te veas en el espejo sonrías, es una forma de vivir feliz.

Los cambios

 Hoy que las actividades extremas o de grandes aventuras no están al alcance de la mano podemos buscar cambios pequeños. Podemos mirar de otro modo la forma en la que hacemos nuestras actividades cotidianas laborales buscando oportunidades de mejora. A veces, simplemente cambiar el orden de una rutina, que no altere el resultado final obviamente, puede ser fuente de una nueva perspectiva que nos aporte un momento de felicidad apreciando los logros en el trabajo.

No se puede obviar, que estos últimos meses, para algunos, los cambios han sido dolorosamente forzados por las circunstancias adversas y no han sido fruto de la voluntad personal. La famosa resiliencia, es decir, la capacidad de recuperar forma luego de un impacto, es a lo que debemos recurrir para encontrar las oportunidades que, a veces, cegados por el impacto no alcanzamos a descubrir en el primer momento.

El consejo universal

Los filósofos, los pensadores y, por supuesto, los principios religiosos coinciden en gran medida en que una de las claves de la felicidad está contenida en esa máxima de “es mejor dar que recibir”. Ese dar sabemos que no se limita a lo material, sino que se expande a la calidez, la sonrisa, el perdón, el sentido del humor y todos esos detalles que enriquecen a las personas. Empezar a ver qué podemos hacer por el otro en la familia y en entorno laboral, nos ayudará a reconocer en nuestro camino, los brillos de la felicidad que habíamos perdido de vista.

Finalmente, recuperar la idea de que la felicidad es una compañera y un destino, es una buena reflexión que nos facilite calentar nuestro corazón aún en medio del frío exterior.

La fórmula para un equipo tranquilo y sin estrés: una banda de rock y unos chocolates.

Hablemos de negocios, de rock y de una de las bandas icónicas más importantes de todos los tiempos, quizá las nuevas generaciones sepan muy poco de esta agrupación; pero claro que han escuchado alguna de sus canciones. Por ejemplo, “Jump”, “Runnin’whith the devil” o “Eruption”.

¿Ya sabes de quiénes estamos hablando? Sí, de la banda Van Halen que no sólo hizo historia con las canciones que hoy en día representan a la época de las chamarras de cuero, jeans ajustados y t-shirts blancas, también nos dejó una gran lección de negocios.

La mayoría de los artistas tienen gustos extravagantes y muchos suelen darse a conocer por sus caprichos, por ejemplo, hay quienes antes de cualquier presentación piden masajistas o charolas con exótica comida.

En el caso de la banda Van Halen, los músicos pedían que en su camerino hubiera cervezas, agua Evian y un tazón repleto de los famosos chocolates M&M´s, sin embargo, esta última petición tenía un requisito más: el tazón no podía tener ni un chocolate color café.

Así que quien contrataba a la banda, tenía que cumplir al pie de la letra con este requisito, porque en caso de encontrar un solo chocolate café, el contrato se cancelaría y la empresa tendría que pagar una multa o todo el evento.

Rock, chocolates y negocios

Seguramente te sigues preguntando qué tiene que ver el capricho de una banda con los chocolates color café y aumentar la productividad de tu equipo de trabajo.

Hace 10 años, en una entrevista a David Lee Roth, vocalista del grupo, le preguntaban sobre esa extraña petición antes de los conciertos, el integrante de la banda confesó que era real, sin embargo, la historia completa da otro panorama.

La banda viajaba por todo Estados Unidos con un enorme escenario, lámparas, sonido, luces y un equipo enorme de producción que ayudaba y cuidaba que todo saliera a la perfección sin poner en riesgo al público o el equipo que utilizaban para sus presentaciones.

Para asegurarse de que el staff que estaría detrás de cada una de sus presentaciones tuviera un buen desempeño, decidieron hacer un contrato para detallar cada una de las cosas que la banda solicitaba. Sin embargo, aún así no cumplían con cada cosa estipulada.

Por eso decidieron agregar en medio del contrato la cláusula de los chocolates café, en ese momento, Mars no producía M&M´s de un solo color, así que la única opción era quitar a mano cada chocolate color café para cumplir con ese requisito.

Según las palabras del vocalista de Van Halen, es que si los organizadores habían sido tan meticulosos para poner a alguien a quitar los M&M´s color café, seguramente lo habían hecho con el equipo de sonido, lámparas y seguridad del evento.

Aplícalo en tu equipo

 ¿Cómo puedes aplicar esto en tu equipo de trabajo? Aunque suene extraño, esta táctica es extremadamente efectiva para monitorear el estado de ánimo de tus colaboradores.

Recordemos que el objetivo de la banda era revisar de forma rápida si el contrato había sido revisado en su totalidad, por lo tanto se enfocaban en un indicador clave que les confirmaba lo anterior.

En tu equipo de trabajo hay miles de indicadores clave de desempeño con los cuales puedes evaluar su efectividad y eficiencia, sin embargo puedes implementar indicadores de bienestar que te ayuden a encontrar pequeños cambios en el ánimo de ellos.

Un ejemplo de esto es el saludo, si tu equipo está en armonía probablemente notes que sus saludos son cordiales y amables, en cambio si tu equipo está bajo mucho estrés o una sobrecarga de trabajo, estos serán más fríos, secos e,  incluso, inexistente. Es importante notar estos cambios para poder reorientar los esfuerzos y mantener la tranquilidad dentro de la organización.

El papel de las empresas contra el cáncer de mama.

Octubre es el mes de la lucha contra el cáncer de mama; por eso muchas empresas se visten de rosa para alertar sobre este padecimiento, que al año deja alrededor de 42 mil muertes en mujeres mexicanas. Aunque es mucho más común en el género femenino, también enferma a alrededor de 500 hombres en nuestro país.

Esta enfermedad se origina cuando las células mamarias comienzan a crecer sin control, provocando diversos tipos de cáncer en los senos. Por esa razón, la detección temprana puede ser crucial en el tratamiento de la paciente y la esperanza de vida de la misma.

El cáncer de mama sigue siendo la primera causa de muerte en mujeres en edad laboral en México con una tasa de entre 10 y 12 al día. No se trata de una enfermedad estática, pues actúa y se reproduce rápidamente, por lo que es importante hacer chequeos constantes para prevenir este padecimiento.

Tipos de cáncer de mama

  • Carcinoma in situ: se da cuando la alteración de las células se produce sólo en el conducto mamario, sin llegar a tocar el tejido que lo rodea. Este tipo de tumor, además, puede aparecer sólo en una mama o puede afectar a ambas.
  • Carcinoma invasivo o infiltrante: la afectación de las células de las glándulas mamarias traspasa el conducto y pasa al tejido que las envuelve, provocando que el cáncer se pueda expandir al resto de la mama e incluso fuera de ella.
  • Tumor filodes: representa menos de 1% de los tumores de la mama, siendo en la mayoría de los casos benignos. Un porcentaje pequeño de pacientes presentan metástasis en los ganglios linfáticos regionales (axila).
  • Carcinoma inflamatorio de mama: afecta a la mama entera, provocando que esté enrojecida y a una temperatura más elevada de lo normal. No es un tipo de cáncer de mama muy frecuente.

En el mundo, el cáncer de mama es la segunda causa de muerte, si bien, todavía no existe la cura contra esta enfermedad, la detección temprana reduce significativamente los índices de mortalidad.

 

El papel de las empresas contra el cáncer de mama

Algunas empresas alrededor del mundo se han colocado el moño rosa como insignia de lucha ante esta enfermedad tan mortal, en el caso de la marca de cosméticos Estée Lauder, promueven la importancia de la prevención e invierten parte de sus ganancias en investigación científica para encontrar la cura del cáncer de mama.

La marca Tequila Mayorazgo es la primera compañía de tequila en apoyar una iniciativa contra el cáncer de mama, y como parte de su compromiso social realizan una subasta en beneficio de Grupo Pro Salud Mamaria.

Afortunadamente, cada vez son más las empresas que se unen a su compromiso social de ayudar a la lucha contra del cáncer de mama con otras acciones como campañas internas de prevención, convenios con laboratorios y hospitales o pláticas para sus colaboradoras sobre la cultura de detección temprana.

El agradecimiento como estrategia efectiva para la solución de crisis.

A principios de marzo de 2020 una noticia comenzaba a hacer ruido en todo el mundo, se avecinaba una pandemia que no sólo afectaría la salud de la población, también cambiaría el estilo de vida que hasta ese momento conocíamos.

¿Cómo eran los días antes de la llegada del COVID-19?, ¿lo recuerdas?, quizá te levantabas temprano, hacías un poco de ejercicio, llevabas a tus hijos a la escuela y te ibas a la oficina o tu negocio, trabajabas en tus pendientes y volvías a casa a convivir con tu familia.

Sin embargo, eso cambió hemos estado encerrados más de medio año, con los hijos en casa estudiando y aprendiendo de manera virtual, largas juntas por Zoom, la incertidumbre de qué pasará con tu empresa y tus trabajadores.

Y ahora ellos han demostrado ser el pilar más importante para tu negocio, pues a pesar de que todos estamos en un momento complicado, no han bajado la guardia y siguen esforzándose todos los días por mejorar los resultados.

Por esa razón es importante agradecer a tus colaboradores por ayudarte a seguir manteniendo tu compañía a flote, por no dejarla caer y por la empatía que han tenido contigo, y quizá una manera de gratificarles ese apoyo sea generando incentivos económicos o con algún tipo de prestación.

Agradecimiento: solución de crisis

Sabemos que ha sido difícil, pero como líder, no puedes olvidar que agradecer a tus empleados es necesario en esta temporada padémica. ¿Cómo puedes reforzar ese agradecimiento?

Sabemos que la economía es incierta en este momento, pero si está dentro de tus posibilidades ayuda a tus empleados con un bono mensual para pagar los insumos que está utilizando en su hogar, por ejemplo, la luz o internet, ya que es una herramienta indispensable para el trabajo que desempeña en tu compañía.

Y si alguno de tus colaboradores tiene la necesidad de asistir a la oficina puedes proporcionarles los aditamentos necesarios para su cuidado, como cubrebocas, caretas, gel, desinfectante y todas las medidas de higiene para su cuidado.

Si no te es posible dar incentivos económicos, podrías generar métodos que motiven a los empleados a seguir trabajando constantemente, como actividades recreativas a la distancia.

Recuerda que home office no significa trabajar 24/7, respeta el tiempo que tus empleados, incentivalos a trabajar a sus horas, creen dinámicas que refuercen el trabajo en equipo aún a la distancia y recuerden que lo más importante para que todo fluya es la comunicación.