Empresas incluyentes. Lo medianamente no existe.

En los últimos años, se ha abordado el tema de inclusión como una forma de conectar a las personas sin importar sus diferencias, es decir, tomando en cuenta las capacidades de cada colaborador. Sin embargo, en algunos casos, este tema no ha sido explorado en su totalidad y al hablar del tema de inclusión, se considera como sinónimo de contratación a un género en específico. Por ello, es importante definir la importancia de la inclusión, en qué consiste y de qué manera las empresas pueden contribuir para generar una sociedad más unida.

Por mucho tiempo el término incluyente, era desconocido. Los procesos de reclutamiento se basaban en los requisitos que cada puesto necesitaba, aunque en ocasiones, no se dejaba de lado preferencias o referencias que hacían la toma de decisión influenciada en esto último y no en las capacidades y aptitudes. Hoy en día el mundo laboral comienza a cambiar, y son los mismos líderes de las empresas que han puesto el ejemplo. En el contexto social en el que nos desenvolvemos, es común encontrar compañías que se autodenominan como incluyentes, corporaciones en las que su plantilla de colaboradores, es predominada por el género femenino y altas direcciones, es importante reconocer que el género, no hace a las personas, y que una persona comprometida, apasionada, trabajadora y reconocida por su labor, puede aportar en el logro de objetivos. Aunque en este camino se ha avanzado, aún falta mucho por hacer, disminuir brechas salariales entre hombres y mujeres y guiar a las empresas que faltan por sumarse.  Aunque lo anterior mencionado es importante, es el ejemplo más claro y común de inclusión en las empresas que conocemos actualmente, lo ideal sería no abordar este tema como una decisión inclusiva, sin embargo es una de las múltiples  formas de hablar de inclusión.

Lo medianamente no existe, eres o no eres. Tu empresa es inclusiva porque celebra la diversidad, las distintas formas de pensar y de ser, y porque respeta la dignidad de la persona, tomando en cuenta que todos, tenemos deseos de superarnos y que las oportunidades, son las que nos ayudan a conocer lo que somos capaces de lograr. La inclusión tiene una gran cantidad de caminos, va más allá de contrataciones por género, es innovar y adaptarse a las condiciones bajo las que cualquier persona viva. Forma parte de la empatía y la subsidiariedad, estar conscientes que no nacemos con las mismas oportunidades, capacidades y aún con todo ello, podemos lograr en conjunto realizar un gran trabajo. Esto nos lleva a un buen liderazgo, tomar en cuenta las habilidades y facilidades que cada miembro del equipo posee y que sirvan de apoyo para las debilidades de otro miembro. En conjunto, pueden crecer.

Es importante aperturar  la mente cuando de inclusión hablamos, ya que existen situaciones que desde nuestra trinchera no hemos vivido o conocido, pero eso no significa que no ocurra en la vida de otros. Hay que trabajar en erradicar el pensamiento que inclusión es sinónimo de contratación a personal femenino, esto va más allá, como el grado de oportunidad que tiene este personal femenino contratado de hacer una carrera en la empresa y aspirar a puestos directivos o de toma de decisiones, se encamina a la contratación de personas con discapacidades y ser aptos para que este sector, pueda desempeñar sus tareas con apoyo y herramientas que la empresa les facilite para su desempeño, la inclusión se dirige al trabajo en conjunto sin importar educación, género, edad, preferencias, estado de salud,  estado civil o planes de vida personales, como lo hemos mencionado anteriormente, la inclusión es una fiel celebración de la diversidad humana.

Protocolos sanitarios en las empresas, ¿la nueva pieza clave de responsabilidad social?

Las medidas de seguridad sanitaria en el entorno laboral que se presentan en seguida deberán ser implementadas por los centros de trabajo para su continuidad o regreso alabores. El correcto cumplimiento de las medidas será responsabilidad del centro de trabajo, para lo cual podrá auxiliarse del comité o persona responsable designada para tal efecto.

Los centros de trabajo deberán instrumentar acciones enfocadas a reducir el riesgo de contagios. Entre estas quedan comprendidas cuestiones de higiene, limpieza y sana  distancia.

  • Proveer dispensadores con soluciones a base de alcohol en gel al 60% a libre disposición del personal en distintos puntos del centro de trabajo.
  • Proveer productos sanitarios y equipo de protección personal a las personas trabajadoras, incluyendo cubrebocas, lentes protectores y caretas.
  • Contar con depósitos suficientes de basura para desechar productos desechables y de uso personal, procurando la limpieza continua de los mismos.
  • Garantizar que los sanitarios cuenten con lavamanos en condiciones adecuadas para la

limpieza del personal (agua, jabón y toallas de papel desechable).

  • Establecer un programa de limpieza y mantenimiento permanente del centro de trabajo y loslugares de labor, incluidos los destinados a los servicios de alimentos, de descanso y, ensucaso, de pernocta, utilizando los productos de limpieza adecuados para prevenir lapropagación del virus.
  • Promover que los colaboradores de trabajo no compartan herramientas de trabajo u objetos personales sin la desinfección adecuada.
  • En caso de ser posible, favorecer la ventilación natural en espacios comunes o de mayor

concentración de personal, además de aquellas áreas de trabajo con gran afluencia de personal.

  • Revisar el funcionamiento de los sistemas de extracción, en caso de contar con estos además, de dar mantenimiento y cambios de filtro para su correcta operación.
  • Señalizar las áreas comunes (como baños, vestidores, casilleros, cafeterías, comedores y salas de juntas) con marcas en el piso, paredes y/o mobiliario, recordando la distancia mínimade 1.5 metros entre personas.
  • Establecer una política de control de visitas, proveedores y contratistas, con el fin de prevenirel riesgo de contagio originado en personas ajenas al centro de trabajo.
  • Implementar una política para el uso de las escaleras y elevadores manteniendo la sana distancia, evitando tocar en la medida de lo posible las superficies, y procurando su limpieza constante.
  • Promover el uso correcto del cubrebocas cubriendo adecuadamente la nariz y boca.
  • Llevar el registro y seguimiento del personal en resguardo domiciliario voluntario y evaluarposibles casos de contagio.
  • Establecer un mecanismo de seguimiento de personas trabajadoras en aislamiento y, en caso de ser necesario, contactar a la autoridad sanitaria estatal.

Las medidas de seguridad sanitaria están elaboradas de manera sencilla para que las micro, pequeñas, medianas y grandes empresas puedan conocer cuáles son aplicables y con ello facilitar sucumplimiento.

Finalmente, deberá considerarse que los procesos en los que participa personal en situación de vulnerabilidad pueden verse afectados, por lo que deberá garantizarse que la implementación de estas medidas no se utilice para discriminar o limitar su derecho al trabajo.

Fuente: https://www.nuevanormalidad.gob.mx.

Salario digno y dignidad de las personas

Según la Organización Internacional del Trabajo propone como concepto al Trabajo Digno como; aquél que permite ganar a un individuo suficiente para que el mismo y su familia, escapen de la pobreza y que sea lo suficiente para que cubran sus necesidades básicas de alimento, vestido, vivienda y educación. El acceso a un salario digno se encuentra vinculado a la equidad e igualdad y proporciona condiciones de existencia dignas a los trabajadores y sus familias. Debe ser determinado en función de factores externos, como el costo de la vida y otras condiciones económicas y sociales.

Con base a la investigación sobre el “Semáforo de Trabajo Digno en México” realizada en el año 2020/21 por Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, arrojaron los siguientes datos:

  • 9 millones de personas cuentan con seguro social e ingresos suficiente para la canasta familiar, 35.3 millones de personas cuentan con un trabajo precario y no cuentan con los ingresos suficientes para la canasta familiar, y 24.6 millones de personas están desempleadas o no pueden buscar trabajo remunerado.

El Salario mínimo que una empresa debe proporcionar a sus colaboradores es mayor a $9,499 por mes con base a un estudio realizado por México Digno, dicho resultado fue obtenido en un familia de 4 integrantes promedio. México ocupa el 19o lugar de salarios mínimos mensuales en América Latina únicamente por encima de Venezuela y Cuba.

¿Cómo lograr un salario digno para las personas?

  • Generar metodologías y prácticas empresariales enfocadas en la productividad y mejora de ingresos; dar acompañamiento para la formación empresarial y generar planes de negocio para lograr lealtad y permanencia de los colaboradores.
  • Pagar un salario digno para generar mayor lealtad y compromiso. Capacita a los colaboradores para ser más productivos y ligar parte del sueldo al desempeño.
  • Documentar casos de éxito de implementación de buenas prácticas salariales que sirvan de guía y ejemplo a otras empresas.

Balance Trabajo – Familia para todos

De acuerdo con la OCDE, en México, alrededor del 29% de los colaboradores tienen jornadas de trabajo de más de 50 horas a la semana, una de las tasas más altas del mundo;mientras que nuestro promedio de horas de trabajo es de 2,124 al año, contra la media de 1,687 horas entre los países miembro de la OCDE. Pero esto no es todo, además de trabajar mucho, los mexicanos destinamosalrededor de 12.5 horas al ocio y al cuidado personal (incluyendo sueño y alimentación); 2.5 menos horasque el promedio, lo que nos ubica en el penúltimo lugar de los miembros de OCDE.

Como podemos ver, las cifras son realmente preocupantes. Además, la realidad nos ha demostrado que las jornadas largas de trabajo pueden ocasionar un detrimento en la salud de las personas, poner en riesgo su seguridad y aumentar el estrés. Asimismo, existe evidencia que señala que cuando no existe un equilibrio entre el trabajo y la familia, se tienen efectos sociales como el retraso en la edad para ser madre o padre, disminución en la tasa de fertilidad o poblaciones envejecidas prematuramente.

Así pues,en numerosas ocasiones, parecería que el Balance Trabajo – Familiaes una realidad inalcanzable.Sin embargo, a lo largo de los últimos años, este concepto ha ido adquiriendo mayor relevancia, debido a la necesidad imperante de que todo colaborador pueda lograr la integración de dos de los ámbitos más importantes de su vida: el laboral y el familiar.

De hecho, hasta antes de la entrada en vigor de la NOM-035, en 2019; el balance trabajo – familia en nuestro país era un tema que se encontraba prácticamente fuera de la agenda pública. Por fortuna, gracias a esta norma, las empresas actualmente tienen la responsabilidad de propiciar un entorno organizacional favorable, además de buscar disminuir los factores de riesgo psicosocial entre sus colaboradores.

Pero ¿qué es y de dónde proviene el concepto balance trabajo – familia?Este concepto nace de la necesidad de integrar el ámbito laboral, personal y familiar de cada persona. Asimismo, el Balance Trabajo – Familia, busca definir una nueva cultura organizacional que tenga como fin último, lograr el bienestar integral (social, familiar y personal) de cada colaborador, así como analizar el impacto que éste tiene en las empresas y en la sociedad.

Gracias al auge del tema balance trabajo – familia, se ha descubierto que, si bien es una responsabilidad de cada persona buscar un equilibrio entre el tiempo destinado al trabajo y a la familia; también es verdad que, tanto el gobierno como la sociedad civil son responsables de establecer políticas que impulsen y favorezcan esta cultura de equilibrio y bienestar integral, y que no se vean frenadas por las políticas actuales que promueven mayormente la eficacia laboral.

En este sentido, existen diversas organizaciones que han centrado sus esfuerzos en promover políticas ybuenas prácticas en materia de balance trabajo – familia, tales como: horarios flexibles, permisos con goce de sueldo para resolver temas familiares, permisos de maternidad y paternidad más allá de los que establece la ley, programas de apoyo a colaboradores y sus familias como guarderías y salas de lactancia, jornadas reducidas y home office, entre otros. Estos esfuerzosbuscan que estas buenas prácticassean implementadas por más empresas, con el objetivo de generar culturas laborales sanas, que favorezcan el desarrollo integral de todas las personas.

Sin embargo, para que esta cultura del balance trabajo – familia sea una realidad completa en nuestro país, necesitamos promover la implementación de políticas internacionales ycomprender que el balance trabajo – familia no sólo favorece el desarrollo familiar integral de los colaboradores, sino también a las empresas y a la sociedad, pues permite que los colaboradores se ausenten menos de su trabajo, no tengan deseos de dejar el mismo,sientan una mayor satisfacción laboral y con ello, un mayor compromiso y motivación con la empresa. Todo esto, a su vez se traducirá en mayor productividad y competitividad para las empresas y en una inversión, más que en un costo para el gobierno; lo que además generaránumerosos beneficios para el país.

Las prácticas socialmente responsables y su impacto en las organizaciones

Actualmente las empresas se están dando cuenta de que el éxito no depende sólo de la obtención de utilidades, sino también de la contribución con sus colaboradores para hacer más competitivas a sus organizaciones y así enfrentar a la globalización. Para lograr esto, deben emprender acciones de responsabilidad social.

Los valores de la empresa son muy importantes a la hora de escoger bienes o servicios, por ello, la responsabilidad social es la carta de presentación que indica el compromiso de la organización con la sociedad y las comunidades; y esto es tan importante que algunas personas tienden a rechazar cualquier asociación con aquellas organizaciones que no se responsabilizan por el mundo y sus habitantes.

Impacto en las organizaciones
La responsabilidad social contribuye de forma positiva en la organización empresarial, pues aporta a la construcción del tejido social y a mejorar las capacidades de los ciudadanos. Algunos aportes para la organización son:

  • Mejora de la imagen pública
    Las empresas que demuestran responsabilidad social visibilizan sus valores corporativos y ganan reputación ante la sociedad y los clientes, el buen nombre de una empresa solo puede beneficiarse de las buenas acciones en su comunidad.
  • Mayor compromiso de clientes y empleados
    Las personas que se sienten respetadas y apoyadas en su trabajo suelen ser más productivas. Los empleados se motivan y desarrollan el sentido de pertenencia con la empresa y con su trabajo a través de estas oportunidades de desarrollo personal, por lo tanto, se convertirán en grandes embajadores de marca. Así mismo los clientes optan por acudir a los bienes y servicios de empresas con alta responsabilidad social.
  • Mayor conocimiento de la marca
    La responsabilidad social aumenta el conocimiento de la marca, y posteriormente, la adquisición de clientes potenciales, ya que existe mayor visibilidad de las acciones en la comunidad.
  • Ahorro de costos
    Muchos cambios simples a favor de la sostenibilidad ayudarán a reducir sus costos de producción.
  • Ventaja competitiva
    Adoptar la responsabilidad social empresarial ayudará a diferenciarse de la competencia al reflejar su compromiso social y ambiental.

Al participar en iniciativas de Responsabilidad Social Empresarial, las empresas tienen la oportunidad de mostrar sus valores fundamentales y generar confianza entre empleados y clientes.

Indra Dennys Landa Trujillo. (Mayo, 2018). Impacto de la Responsabilidad Social Empresarial en una Empresa. 2021, de Universidad Veracruzana Sitio web:
https://cdigital.uv.mx/bitstream/handle/123456789/48396/LandaTrujilloIndra.pdf?sequence=1&isAllowed=y

https://thomasgregandsons.com/impacto-de-la-responsabilidad-social-en-empresas/

Grupos de relación y cadena de valor

En el ecosistema de la responsabilidad social empresarial (RSE), los grupos de relación o stakeholders son un actor fundamental. Sin ellos, de hecho, ésta no se comprendería, ya que una gran parte de esa cultura de negocios surge a partir de tomar en cuenta las necesidades y expectativas de esos grupos.

Uno de esos grupos es el que integran las compañías que forman la cadena de valor de cada empresa, que pueden ser sus proveedores, distribuidores o subcontratistas. Además de ser un stakeholder al que las empresas socialmente responsables (ESR) deben atender, cada una de esas entidades económicas afecta, de manera positiva o negativa, la imagen y la reputación de la compañía a la que está vinculada.

En ese sentido, una ESR está obligada a preocuparse por el comportamiento de toda su cadena de valor, y si está social y ambientalmente comprometida, deberá definir estrategias para permea sus criterios y lineamientos de responsabilidad social hacia sus proveedores, distribuidores y subcontratistas, empezando por sensibilizarlos y estableciendo programas de acompañamiento, buscando desarrollar socios comerciales teniendo principios éticos y de corresponsabilidad social como la base de su relación.

Esto quiere decir que, a través de su cadena de valor, las empresas pueden ampliar su responsabilidad social y alcanzar un mayor impacto con el resto de sus grupos de relación, y con ellos mismos también. Contar con un programa de RSE que incluya a la cadena de valor hace la diferencia entre un impacto estrictamente local (sólo la empresa y sus públicos internos) y uno que alcance a la comunidad en la que se desenvuelve la compañía, y que puede extenderse hasta influir en toda la sociedad.

Existen diferentes instrumentos que han sido creados para fortalecer el desarrollo de la responsabilidad social en la cadena de valor en diferentes industrias y en los distintos giros comerciales. Entre ellos, podemos destacar el modelo desarrollado por el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi),   que ofrece a las compañías grandes que cuentan con el Distintivo ESR®, un programa especial para promover la adopción e implementación de una cultura y una gestión de negocios socialmente responsable en las empresas que integran su cadena de valor, los cuales generalmente son micros, pequeñas y medianas.

El esquema permite a las empresas grandes invitar a un proveedor, distribuidor o subcontratista a participar en el proceso para obtener el Distintivo ESR®, en el mismo ejercicio que ésta, sin costo adicional para la empresa impulsora (la que invita) y exentando del pago de la cuota de inscripción a la empresa invitada para su proceso de postulación por el primer año. Es importante señalar que la ESR grande se compromete a apoyar y orientar a su invitada durante el procedimiento de adopción de la RSE y en todas las fases que implica buscar ostentar este sello.

De hecho, en estos días está abierta la convocatoria del Cemefi y AliaRSE para participar en el proceso de postulación para obtener el Distintivo ESR®, en 2022, para las empresas grandes, que son las que pueden patrocinar a las compañías de su cadena de valor para participar en el mismo ejercicio. Las inscripciones estarán abiertas hasta el 30 de noviembre. La información completa sobre el proceso y el programa de cadena de valor puede consultarse en la página electrónica www.cemefi.org/esr/.

Paradigmas de la Responsabilidad Social Empresarial

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es un concepto muy amplio, que busca describir las acciones y esfuerzos que realiza una organización, con la finalidad de tener un impacto positivo en su entorno.

Durante los últimos años, la RSE se ha convertido en un tema mundial, el cual ha adquirido mucho auge, instalándose en la agenda de la mayoría de los gobiernos, de las empresas y de la sociedad civil.

Pero, ¿por qué la RSE ha adquirido tanta fuerza? El acceso que tenemos a una cantidad de información inimaginable ha derivado en que la ciudadanía sea más demandante y exija, a las empresas, comprometerse a devolver al planeta, un poco de lo que le quitamos diariamente con nuestras acciones.

Sin embargo, en ese camino de construcción de un desarrollo sostenible para todos, en diversas ocasiones se pierde de vista la importancia de adoptar la RSE, como una forma de gestión integral, en la cual, realmente se trabaje por perdurar a lo largo del tiempo, sin agotar los recursos a los que tienen derecho las siguientes generaciones.

Por ello, es de vital importancia entender que, la Responsabilidad Social Empresarial, hace referencia a situaciones donde la empresa se compromete y cumple acciones que favorecen el bien social, más allá de los intereses de la empresa y principalmente, más allá de la normatividad vigente.

Además, es necesario comprender que la RSE no es una acción filantrópica que realizan las grandes corporaciones para deducir impuestos, sino que se trata de una estrategia integral, cuyo objetivo principal es impactar positivamente a los diversos grupos de interés, desde los clientes y colaboradores, pasando por los gobiernos, los inversionistas y accionistas, los distribuidores y proveedores, hasta llegar a la competencia, la comunidad y las generaciones futuras, entendiendo que sólo construyendo una fuerte cadena de valor dentro de la empresa, se logrará ser rentable con el paso de los años.

Por otro lado, también es necesario eliminar el paradigma de que la RSE únicamente aborda los temas verdes y medioambientales, pues cuando una empresa realmente opera con un enfoque de Responsabilidad Social, buscarán marcar nuevos estándares para su industria y para el sector corporativo en general, dejando de lado las acciones aisladas con matices simplemente sociales o encaminadas a mejorar su reputación, y buscarán diseñar e implementar, una planeación estratégica que los beneficie en temas sociales, económicos y ambientales, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.

En resumen, es importante eliminar los paradigmas que dictan que la Responsabilidad Social Empresarial, únicamente es viable para empresas con grandes ventas, o que es sinónimo de marketing con causa; una moda pasajera o acciones que se reducen a filantropía. También será necesario eliminar las creencias que señalan que la RSE es un gasto para la empresa, que no es efectiva o que es muy costosa para las pequeñas y medianas empresas.

Por el contrario, con el objetivo de que siga tomando fuerza en el mundo, y cada vez más personas y empresas, de todos tamaños, la implementen como parte de su filosofía y su ADN, será necesario reforzar que la RSE sí es un sistema de gestión integral, que permite, a las empresas, implementar políticas y estrategias que contribuyan al fortalecimiento de su cadena de valor.

Finalmente, valdrá la pena recordar que la RSE permite evaluar los riesgos, oportunidades e impactos en temas sociales, económicos y ambientales, con cada uno de sus grupos de interés, con el objetivo de garantizar su rentabilidad a lo largo del tiempo.

El compromiso del sector empresarial con la sociedad en tiempos actuales

Es una estrategia empresarial que implica el compromiso de las empresas, a través de la aplicación sistemática de recursos, para respetar y promover los derechos de las personas, el crecimiento de la sociedad y el cuidado del medio ambiente. En este sentido, los esfuerzos se deben orientar en lo que las empresas pueden hacer, y no en lo que deben hacer. Se trata de oportunidades para generar acciones sociales y no de obligaciones. Este compromiso se traduce en acciones que buscan el beneficio de todos: accionistas, colaboradores, proveedores, distribuidores y la comunidad en su conjunto, alcanzando un mejor desempeño, sostenibilidad y optimización del entorno. 

Es importante el compromiso del sector empresarial con la sociedad no se trata de un comportamiento altruista realizado por la empresa; ni una herramienta de publicidad para mejorar su imagen. Se trata de una gestión en la que incorpora las preocupaciones de la comunidad como parte de su estrategia y asume el acuerdo de responder por sus acciones de manera transparente. 

 

El sector empresarial ante la sociedad en México 

Es importante la investigación y análisis sobre la RSE, además de intercambio auténtico y réplica efectiva de la experiencia exitosa de las empresas. Así también es necesario que por parte de los protagonistas de la RSE exista una mirada autocrítica para pregonar con acciones los que se dicen ser socialmente responsables. 

De la misma manera, la RSE en México se considera no sólo como donaciones filantrópicas, también como una estrategia de marketing o estrategia política y pero no como la estrategia importante para transformar a las empresas en agentes de cambio social. 

 

El compromiso del sector empresarial durante la pandemia 

En momentos como el que actualmente atravesamos, debido a la pandemia, las acciones que defina cada organización, pueden tener grandes impactos en la comunidad, y, sobre todo, ayudar a distinguir a las empresas socialmente responsables de aquellas que solo dicen serlo pero no lo demuestran cuando la situación lo requiere. 

Cuando cada organización sea capaz de definir cómo puede, a través de sus operaciones y su talento, aportar algo en esta etapa de la contingencia sanitaria, será cuando, verdaderamente, genere valor para su negocio, pues hará lo que realmente sabe hacer y, además, contribuirá al bien común. 

Una apuesta al futuro. ¿Qué consecuencias podríamos evitar con acciones responsables como organización e individuos?

El desarrollo de una sociedad depende de las acciones que los ciudadanos realizan día con día; sin embargo, no todos los actos que llevamos a cabo generan un impacto inmediato, pues en cuestión de días o meses se pueden observar las consecuencias. ¿Alguna vez has pensado en alguna decisión que tomaste hace varios años y provocó que estés en el lugar que ocupas ahora? Algo así ocurre con las acciones socialmente responsables, ya que nos ayudan a llegar al bien común, donde las generaciones futuras no vivan las deficiencias que nosotros en el presente vivimos. 

Ser responsables de todas las acciones que realicemos es el primer paso. Aceptar que no debemos ser parte del problema y pensar desde un enfoque empático lo que las demás personas necesitan para cubrir sus necesidades básicas, lo que yo necesito, lo que tengo y lo que puedo aportar para que terceras personas también lo tengan. Partir desde los principios y valores personales nos ayudarán a llevarlos a lo empresarial y apoyar desde nuestras posiciones a quienes lo requieren. Fomentemos la subsidiariedad y la solidaridad con los que menos tienen y con las generaciones futuras. 

No intentes realizar todas las acciones posibles para apoyar a la sociedad. Delega y fomenta que todos participen para un bien colectivo, de lo contrario, el día en que dejemos este planeta, nadie podrá seguir nuestros pasos y lo que logremos, será poco a poco desplazado. Participa e impulsa liderazgos en tu comunidad y la responsabilidad social de tu propia empresa. Ser empresario implica ser líder, asume tu compromiso. 

Apoya en la estabilidad emocional de los que te acompañan en tu proyecto de vida. Recuerda que como Don Lorenzo Servitje decía: “Los colaboradores van a la empresa para ganarse la vida y dejan ahí su vida”. Evitemos un futuro con colaboradores que no tengan sentido de pertenencia, que no se sientan valorados y por ende no puedan ver con buenos ojos a tu empresa. Ocúpate en saber cómo piensan tus colaboradores, cuáles son sus aspiraciones. No sólo tú y los tuyos, promueve que todos vayan juntos tomados de la mano. 

Incentiva y fomenta el emprendimiento y extiende la mano a tus proveedores y distribuidores con menor tiempo en el mercado que tú, de esta manera impediremos que la economía no dependa de los mexicanos y el dinero pueda circular dentro de nuestro país para generar más y mejores empleos. Sé justo en tus acuerdos y cumple con tus compromisos. Trata a tus proveedores como colegas empresarios y como iguales. Trata a los demás como quieres que te traten a ti. 

Exige y participa en el cumplimiento de las leyes, de esta forma el gobierno sabrá que tiene observadores, pero también aliados para luchar por el bien común de la sociedad. Evitemos una comunidad desunida que tome decisiones que afecten a las partes. El evadir responsabilidades no te hace un buen empresario ni a ellos buenos funcionarios. Asumamos las consecuencias de lo que hacemos y de lo que dejamos de hacer. 

Tomar en cuenta a tus socios puede aportar gran valor a la empresa. No permitas que el egoísmo fracture relaciones como estas, ya que en un futuro puede traernos problemas más serios de lo que pensamos. Llega a acuerdos donde todos se apoyen y se desarrollen, pues tomados de la mano y juntos se logran mejores resultados. 

Identifica todos aquellos procesos que afecten al planeta, recuerda que estas pequeñas acciones pueden mejorar la vida y generar un valor agregado. Tu ejemplo innovador influye en las futuras generaciones. Piensa y responsabilízate de las consecuencias ambientales de lo que haces o dejas de hacer. Cambia antes de que tengas que hacerlo. 

Si te interesa conocer más sobre acciones basadas en los principios y valores que aportan al crecimiento de la sociedad desde las decisiones empresariales, visita https://coparmex.org.mx/category/7×7/ y comparte con tu comunidad el capítulo que más promuevas como empresario.

La RSE como medio para llegar al bien común

La sociedad es un conjunto de individuos. Todos juntos formamos una sociedad, es por ello que de nosotros, depende la situación en la que nos encontremos. Tal vez genere un poco de dificultad imaginar una comunidad donde todas las personas tengan lo que necesitan y lo que desean gracias al apoyo de terceros. Esto ocurre porque dentro de la individualidad, la falta de empatía y buscar a toda costa el bienestar propio, se vuelve una escuela que la misma sociedad te enseñan, lo que queremos decir es, la falta de valores como la empatía, hace que el ser humano se hunda por sí mismo.

México tiene una cultura inigualable, forjada ante las tradiciones y las costumbres que parten desde el núcleo familiar. Desde pequeños, nos enseñan a velar por los intereses individuales y los del grupo, nuestra familia. Sin embargo, con el paso de los años o me gustaría llamarlo, con el paso de las experiencias, vamos perdiendo la empatía que se nos ha inculcado. Incluso un saludo amistoso puede mejorar el día de alguien. Esos niños de antes algún día se convierten en adultos que educarán a futuros adultos, pero que en la actualidad, son los protagonistas de la situación de la sociedad.

Es importante satisfacer nuestras necesidades. Velar por nuestros intereses y buscar lo que nos haga feliz. Ser una persona plena y en armonía. Cuando estamos conectados con nosotros mismos, con lo que queremos y con lo que no, con lo que podemos permitir y lo que definitivamente no, nos volvemos conscientes del respeto hacia nuestra persona y que por ende, también debemos darlo hacia otros. La empatía, juega un rol muy importante, ya que pensar en la situación de la otra persona y como una decisión tuya, puede afectarle a terceros, es el comienzo de un acto solidario en el que no se ignora el ambiente donde vivimos, y que se encuentra en total consciencia que las elecciones diarias que realizamos, impactan a otras personas, olvidemos si el impacto es grande o pequeño, desde que existe una consecuencia, eres responsable de ella.

Piensa por un momento en una decisión personal que tomaste hoy mismo, ¿en qué pudo impactar esta acción a otra persona?, sí compraste un producto, generaste ingreso a una empresa que pagará un sueldo, sí elegiste caminar y no utilizar un medio de transporte, le diste a tu cuerpo un movimiento que favorece a tu salud cardiovascular, sí hoy decidiste platicar con una persona más tiempo, probablemente tú llegarás tarde o le hiciste el día por algún cumplido. ¿Ya pensaste en tu actividad qué hoy generó un impacto?, ahora multiplica todas esas decisiones por los millones de mexicanos que habitamos en este país. Las consecuencias de nuestras acciones siempre tendrán repercusión, sean positivas o negativas, por ello la importancia de trabajar en conjunto para buscar satisfacer las necesidades de todos y a mayor medida los deseos.

El trabajo en equipo nunca ha sido fácil, sobre todo cuando debes hacerlo con personas que no conoces, pero eso se puede remediar, lo que en ocasiones no tiene arreglo, es el egoísmo que suele invadirnos con los cuestionamientos ¿y por qué yo no, y él sí?, ¿y por qué yo, sí alguien más puede hacerlo?, el temido ¿y por qué yo? Sí te has encontrado con alguna persona así o tú eres una de ellas, te contestamos. Tú porque eres un ciudadano que convive en esta sociedad, tú porque eres una persona que necesita de los demás tanto como ellos de ti, tú porque tienes las capacidades y alguien está confiando en ti para hacerlo, tú porque a diferencia de los que no quieren hacerlo, eres una buena persona, que fue inculcado bajo los valores familiares de buscar el bien común del grupo y en caso de no haber tenido esa filosofía, no te preocupes, también estamos para romper patrones. Apoyar a tu prójimo no es un acto de débiles, es un acto de valientes, porque aun sabiendo que probablemente no recibirás nada a cambio, decides dar lo mejor de ti.

Piensa en todas las acciones que has realizado y que se suman al bien común, ceder el asiento, controlar tus emociones, brindar tu apoyo, darle tu tiempo a alguien, recoger basura o esperar a casa para tirar la tuya, sonreírle a alguien, dar un detalle, generar empleos, cuidar de tu empleo, cuestionar sí los métodos, procesos o sistemas realmente funcionan o buscar una alternativa más oportuna. Todos y cada uno de esos detalles, hacen siempre la diferencia. Formemos una mejor sociedad ahora, para que en un futuro podamos darles a los nuevos adultos un ejemplo de cómo es posible trabajar con desconocidos para encontrar el bien común.