Priorizando el bienestar: cuidando la salud mental de los trabajadores

En un mundo laboral cada vez más exigente y competitivo, es crucial reconocer la importancia de cuidar la salud mental de los trabajadores. El bienestar emocional no solo beneficia a los empleados individualmente, sino que también tiene un impacto positivo en la productividad y el éxito de las organizaciones. En Compromiso Social MX, nos comprometemos a promover entornos laborales saludables donde la salud mental sea una prioridad.

El estrés laboral, la ansiedad y la depresión son problemas comunes que pueden afectar a cualquier persona en el ámbito laboral. Por ello, es fundamental implementar medidas proactivas para apoyar la salud mental de los empleados. Esto incluye ofrecer programas de apoyo emocional, acceso a servicios de asesoramiento y promover una cultura de trabajo que fomente el equilibrio entre la vida laboral y personal.

Además, es esencial sensibilizar a los líderes y gerentes sobre la importancia de reconocer y abordar los problemas de salud mental en el lugar de trabajo. La capacitación en salud mental para el personal directivo puede ayudar a identificar señales de alerta temprana y proporcionar el apoyo necesario a los empleados que lo necesiten.

La promoción del autocuidado también juega un papel clave en el mantenimiento de la salud mental en el trabajo. Animar a los empleados a tomarse descansos regulares, practicar técnicas de manejo del estrés y mantener un estilo de vida saludable puede ayudar a reducir la carga emocional y prevenir el agotamiento.

En COMPROMISO SOCIAL MX creemos que al priorizar la salud mental de los trabajadores, no solo creamos entornos laborales más saludables y felices, sino que también contribuimos al bienestar general de la sociedad.

Juntos podemos construir un futuro donde el cuidado de la salud mental sea una parte integral de la vida laboral.

La lucha por salarios dignos: un reto persistente en México

En México, el tema de los salarios dignos es un asunto de gran relevancia que continúa desafiando a trabajadores, empleadores y al gobierno por igual. A pesar de los esfuerzos por mejorar las condiciones laborales, muchas personas aún luchan por recibir una compensación justa por su trabajo. Este problema no solo afecta el bienestar económico de los individuos y sus familias, sino que también tiene implicaciones más amplias para la sociedad en su conjunto.

 

Los salarios bajos perpetúan ciclos de pobreza y desigualdad, creando barreras para el acceso a servicios básicos como educación, salud y vivienda digna. Además, contribuyen a un aumento en la brecha de ingresos y a la falta de movilidad social, generando tensiones sociales y económicas. En este contexto, la búsqueda de salarios dignos se convierte en un imperativo moral y económico.

 

Si bien, existen leyes y regulaciones que establecen un salario mínimo, su aplicación y cumplimiento, los cuales son desafíos persistentes. Muchos empleadores recurren a prácticas como la subcontratación y la informalidad laboral para eludir estas disposiciones, dejando a los trabajadores en una posición vulnerable y sin protección adecuada.

 

Para abordar este problema de manera efectiva, se requiere una colaboración concertada entre el gobierno, los empleadores y los sindicatos. Esto implica implementar políticas que promuevan la formalización del empleo, garantizar la aplicación efectiva de las leyes laborales y fomentar el diálogo social para llegar a acuerdos justos y equitativos.

 

Además, es fundamental reconocer el valor del trabajo en todas sus formas y sectores, para así recompensarlo adecuadamente. Esto no solo implica aumentar los salarios mínimos, sino también mejorar las condiciones laborales, proporcionar oportunidades de capacitación y desarrollo profesional y promover la igualdad de género en el lugar de trabajo.

 

En conclusión, la lucha por salarios dignos en México es un desafío complejo que requiere un enfoque integral y colaborativo. Solo mediante el compromiso conjunto de todos los actores involucrados será posible construir una sociedad más justa y próspera para todos sus miembros.

Empresas y empresarios: impulsores del desarrollo mexicano

En el dinámico panorama de la sociedad mexicana, las empresas y los empresarios desempeñan un papel fundamental en el fomento del crecimiento económico y el progreso social. Su contribución trasciende más allá de la generación de empleo y la creación de riqueza; se extiende hacia la construcción de comunidades más prósperas y el impulso de iniciativas que mejoran la calidad de vida de los ciudadanos.

 

En primer lugar, las empresas mexicanas constituyen el motor de la economía, impulsando la producción, la innovación y la competitividad. Desde las pequeñas empresas familiares hasta las grandes corporaciones, cada una aporta su esfuerzo hacia la consolidación de sectores clave como la agricultura, la manufactura, el turismo y la tecnología. Este dinamismo empresarial no solo genera oportunidades de empleo, sino que también promueve la transferencia de conocimientos y la capacitación de la fuerza laboral, fortaleciendo así las bases del desarrollo económico sostenible.

 

Por otro lado, los empresarios mexicanos destacan por su visión emprendedora y su compromiso con la responsabilidad social empresarial. Muchos de ellos no solo buscan el éxito financiero, sino que también se dedican a proyectos que tienen un impacto positivo en la sociedad. Desde programas de educación y salud hasta iniciativas de conservación ambiental, los empresarios ejercen su influencia para abordar los desafíos sociales y promover el bienestar colectivo.

 

Además, las empresas y los empresarios son agentes de cambio en la construcción de un México más justo e inclusivo. A través de la promoción de la diversidad, la igualdad de género y la participación comunitaria, contribuyen a reducir las brechas sociales y a promover la equidad de oportunidades para todos los mexicanos.

 

En conclusión, las empresas y los empresarios son pilares fundamentales en el desarrollo de la sociedad mexicana. Su compromiso con la innovación, la responsabilidad social y la generación de valor añadido no solo impulsa el crecimiento económico, sino que también fortalece los lazos comunitarios y promueve un futuro más próspero y sostenible para todos.

Dignificando al trabajador: transformando organizaciones en México

En el paisaje empresarial mexicano, la dignificación de las personas en las organizaciones emerge como un principio fundamental para el progreso y la sostenibilidad. A lo largo de los años, las empresas han evolucionado más allá de la mera búsqueda de beneficios para abrazar un enfoque más holístico que reconoce el valor intrínseco de cada individuo dentro de la estructura organizacional.

Históricamente, México ha enfrentado desafíos en materia de derechos laborales y condiciones de trabajo dignas. Sin embargo, en las últimas décadas, ha habido un cambio notable, pues las organizaciones están reconociendo la importancia de crear entornos laborales que promuevan el respeto, la equidad y el bienestar de sus empleados.

La dignificación de las personas en las organizaciones va más allá de ofrecer salarios justos y beneficios básicos. Se trata de cultivar una cultura empresarial que valore la diversidad, fomente el desarrollo personal y profesional y promueva la participación activa de los empleados en la toma de decisiones.

Las empresas que priorizan la dignificación de sus trabajadores experimentan una serie de beneficios tangibles. La moral y la motivación de los empleados aumentan, lo que se traduce en una mayor productividad y retención del talento. Además, estas organizaciones tienden a disfrutar de una mejor reputación en la comunidad y entre los consumidores, lo que puede impulsar el crecimiento y la rentabilidad a largo plazo.

Para lograr una verdadera dignificación de las personas en las organizaciones, es necesario un compromiso integral que abarque desde las políticas de recursos humanos hasta la gestión de la cadena de suministro. La capacitación y la sensibilización son clave para erradicar cualquier forma de discriminación o abuso en el lugar de trabajo.

En conclusión, en un mundo empresarial cada vez más consciente, las organizaciones en México tienen la responsabilidad y la oportunidad de liderar el camino hacia la dignificación de las personas en el trabajo. Al priorizar el bienestar y el desarrollo de sus empleados, no solo están construyendo un entorno laboral más humano y ético, sino también sentando las bases para un crecimiento empresarial sostenible y significativo.

Promoviendo la inclusión: un vistazo a las empresas en México

En la última década, la inclusión ha emergido como un tema crucial en el panorama empresarial mexicano. Las empresas están reconociendo cada vez más la importancia de crear entornos de trabajo donde todas las personas se sientan valoradas y respetadas, independientemente de su origen étnico, género, orientación sexual o habilidades. La inclusión no solo es un imperativo moral, sino también una estrategia inteligente para impulsar la innovación, mejorar el rendimiento y fomentar la lealtad de los empleados.

En México, las empresas están adoptando diversas medidas para promover la inclusión. Desde programas de capacitación en sensibilización hasta políticas de contratación inclusiva, se están implementando iniciativas para eliminar barreras y fomentar la diversidad en todos los niveles organizativos. Las empresas también están trabajando para crear culturas que valoren la diversidad y el intercambio de ideas, reconociendo que la verdadera innovación surge de la colaboración entre personas con perspectivas diversas.

Sin embargo, el camino hacia la verdadera inclusión no está exento de desafíos. A pesar de los avances, persisten barreras culturales y estructurales que obstaculizan la plena participación de todos los individuos en el ámbito laboral. La discriminación, los estereotipos arraigados y la falta de accesibilidad son solo algunos de los obstáculos que deben superarse.

Para avanzar hacia una mayor inclusión en las empresas mexicanas, es crucial un compromiso continuo por parte de todos los actores involucrados: líderes empresariales, empleados, instituciones gubernamentales y la sociedad en su conjunto. Se requiere una voluntad colectiva para desafiar las normas establecidas y crear entornos donde todas las personas puedan alcanzar su máximo potencial.

En resumen, la inclusión en las empresas mexicanas no solo es una cuestión de equidad, sino también de competitividad y sostenibilidad. Al trabajar juntos para eliminar barreras y promover la diversidad, podemos construir un futuro donde todas las personas sean valoradas y puedan contribuir plenamente al éxito económico y social de México.

Promoción de la participación ciudadana en el emprendimiento.

La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) anunció la primera edición de la Feria Iberoamericana de Innovación y Emprendimiento que se llevará a cabo del 12 al 14 de septiembre, en la Expo Santa Fe en Ciudad de México y a la cual se espera que asistan 10 mil personas.

Con este evento, el organismo patronal busca ofrecer herramientas que impulsen a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) las cuales desde la desaparición del Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem) han tenido que sortear por su propia cuenta diversos desafíos para lograr desafíos para mantenerse en pie.

Durante la presentación de la FIIE, José Medina Mora Icaza, presidente de Coparmex destacó la importancia que las mipymes tienen para el país, señaló que este sector aporta el 52 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y el 78 por ciento de los empleos a nivel nacional.

Aseguró que la Coparmex trabaja para que las ideas de los emprendedores y los proyectos de las micro y pequeñas empresas puedan desarrollarse y vincularse a las cadenas de proveeduría de las medianas y grandes empresas, por lo que la invitación a esta feria es para todas las empresas independientemente de su tamaño o si son o no socias de Coparmex.

Por su parte, Ángel García-Lascuráin Valero, presidente de la Comisión Nacional de Negocios y Financiamiento, detalló que la FIIE se desglosa en nueve ejes temáticos, desde los que se pretende aportar valor a las pymes y emprendedores sobre temas de financiamiento, transformación digital, nearshoring, comercialización, innovación, sustentabilidad y apoyo a la gestión para su empresa en temas administrativos, fiscales, planeación estratégica, marketing y contabilidad, además de equidad e inclusión para impulsar una filosofía centrada en la persona.

En tanto, Fernando Sánchez Argomedo, presidente de la Comisión Nacional de Innovación Empresarial, indicó que esta feria tiene seis componentes principales: show, skills, IBF, Business & Networking, Challenge y Gourmet, donde los más de 10 mil asistentes esperados podrán ser parte de un Nearshoring Lab, del Torneo Gamer FIIE, de un espacio para creadores de contenido, del Colliseum Pitch y el pabellón IBF en su novena edición. Adelantó que la FIIE contará con speed networking, encuentros B2B con empresas tractoras y sesiones de mentoría, esto, sin dejar de lado temáticas como el e-commerce, inteligencia artificial y economía circular.

El acceso a la FIIE es gratuito y los asistentes encontrarán muchos recursos para emprender nuevos negocios y potenciar los ya existentes, contando con: acompañamiento, talleres, networking y preparación para incluirse en las cadenas de proveeduría de las medianas y grandes empresas.

Promoción de la participación ciudadana en el emprendimiento.

El agente generador de oportunidades, progreso social y económico, son las empresas. Pero para alcanzar un punto de ventas altas y de posicionamiento, deben atravesar por todo un círculo de decisiones que los lleven hasta ahí, pero primordialmente, comenzar desde cero. El emprendimiento, es sumamente importante en la sociedad, ya que son las próximas empresas que generarán fuentes de empleo para muchas familias, que pagarán impuestos y realizarán acciones socialmente responsables que beneficien a toda su comunidad, por ello, debemos fomentar, promover y apoyar las iniciativas de negocio que resuelvan necesidades en nuestra localidad. Esto último, es una responsabilidad compartida entre ciudadanos y empresas, ya que apostar al consumo local, promueve el crecimiento de la economía del país, por otro lado, para las empresas, genera una mayor oferta de servicios de proveeduría, logrando un mayor grado de competitividad y más oportunidades para elegir nuevos socios.

Las empresas, tienen un gran reto actualmente, ser generadores de cambio por medio del incentivo a los jóvenes y el impulso a crear más y mejores empresas. Para ello, es importante que se abran puertas con oportunidades y partir desde la subsidiariedad, para apoyar a los emprendedores que tienen un camino por recorrer. Desde la sociedad, podemos fomentar el emprendimiento consumiendo lo local, comentando sus áreas de mejora y valorar el esfuerzo que conlleva para el dueño del negocio, lograr que el producto terminado llegue hasta tus manos. Desde el sector privado, darle la oportunidad a los emprendimientos, pequeñas y medianas empresas de formar parte de tu lista de  proveedores, darles un trato y pago justo y a tiempo.

Aunque el cuestionamiento sea, ¿cómo promover la participación ciudadana en el emprendimiento?, podemos comenzar mencionando la importancia del apoyo e incentivo al nacimiento de nuevas empresas, ya que con la generación de las mismas, podemos beneficiarnos todos en la sociedad, desde la creación de nuevos empleos que puedan dar sustento a muchas familias, hasta satisfacer nuestras necesidades. También, es importante fomentar la competitividad en las empresas ya que de esta manera, se verán impulsadas a crear mejores productos y servicios, todo esto, para poder estar al mejor estándar de calidad que solicita el mercado. Por su parte, las empresas consolidadas pueden aportar a programas y fungir como vinculadoras con asociaciones, cámaras de representación, organismos empresariales, incubadoras o fondos de inversión. La experiencia y los casos de éxito, son sumamente valorados por los emprendedores, ya que pueden aprender de alguien que en algún momento, comenzó desde cero y aunque el dicho menciona que nadie escarmienta en cabeza ajena, con los consejos y recomendaciones, pueden evitar problemas o tomar la mejor decisión para su nuevo negocio.

Nunca dejemos de lado a los negocios pequeños, ya que son la base de la economía y nos ayudan a crecer, aportan a nuestro Producto Interno Bruto y además, generan empleos. Es importante orientar y apoyar desde nuestra posición a aquellas ideas innovadoras que busquen resolver alguna problemática social. Hay que educarnos a modo de quitarnos los prejuicios, ya que en ocasiones, por el método de producción o la compra de materia prima, los costos de los productos locales o artesanales, suelen ser arriba de los que usualmente conocemos en el mercado, pero para poder disminuirlos, los consumidores y las empresas, deben aportar su granito de arena, promoviendo los productos, consumiéndolos y pagando el precio justo por ellos.

En estos momentos más que nunca, México necesita de emprendimientos que generen un impacto benéfico a la sociedad, que generen empleos bien remunerados y con liderazgos enfocados a promover la dignidad de la persona. Para que todo esto sea posible, debe existir una red de apoyo que parta desde el sector empresarial, hasta los consumidores que sigan apostando por darle oportunidades a las nuevas empresas, para que de esta manera, podamos crecer todos en conjunto y formemos parte de la cadena que propicia la generación de más y mejores oportunidades para todos y todas.

Empresas incluyentes. Lo medianamente no existe.

En los últimos años, se ha abordado el tema de inclusión como una forma de conectar a las personas sin importar sus diferencias, es decir, tomando en cuenta las capacidades de cada colaborador. Sin embargo, en algunos casos, este tema no ha sido explorado en su totalidad y al hablar del tema de inclusión, se considera como sinónimo de contratación a un género en específico. Por ello, es importante definir la importancia de la inclusión, en qué consiste y de qué manera las empresas pueden contribuir para generar una sociedad más unida.

Por mucho tiempo el término incluyente, era desconocido. Los procesos de reclutamiento se basaban en los requisitos que cada puesto necesitaba, aunque en ocasiones, no se dejaba de lado preferencias o referencias que hacían la toma de decisión influenciada en esto último y no en las capacidades y aptitudes. Hoy en día el mundo laboral comienza a cambiar, y son los mismos líderes de las empresas que han puesto el ejemplo. En el contexto social en el que nos desenvolvemos, es común encontrar compañías que se autodenominan como incluyentes, corporaciones en las que su plantilla de colaboradores, es predominada por el género femenino y altas direcciones, es importante reconocer que el género, no hace a las personas, y que una persona comprometida, apasionada, trabajadora y reconocida por su labor, puede aportar en el logro de objetivos. Aunque en este camino se ha avanzado, aún falta mucho por hacer, disminuir brechas salariales entre hombres y mujeres y guiar a las empresas que faltan por sumarse.  Aunque lo anterior mencionado es importante, es el ejemplo más claro y común de inclusión en las empresas que conocemos actualmente, lo ideal sería no abordar este tema como una decisión inclusiva, sin embargo es una de las múltiples  formas de hablar de inclusión.

Lo medianamente no existe, eres o no eres. Tu empresa es inclusiva porque celebra la diversidad, las distintas formas de pensar y de ser, y porque respeta la dignidad de la persona, tomando en cuenta que todos, tenemos deseos de superarnos y que las oportunidades, son las que nos ayudan a conocer lo que somos capaces de lograr. La inclusión tiene una gran cantidad de caminos, va más allá de contrataciones por género, es innovar y adaptarse a las condiciones bajo las que cualquier persona viva. Forma parte de la empatía y la subsidiariedad, estar conscientes que no nacemos con las mismas oportunidades, capacidades y aún con todo ello, podemos lograr en conjunto realizar un gran trabajo. Esto nos lleva a un buen liderazgo, tomar en cuenta las habilidades y facilidades que cada miembro del equipo posee y que sirvan de apoyo para las debilidades de otro miembro. En conjunto, pueden crecer.

Es importante aperturar  la mente cuando de inclusión hablamos, ya que existen situaciones que desde nuestra trinchera no hemos vivido o conocido, pero eso no significa que no ocurra en la vida de otros. Hay que trabajar en erradicar el pensamiento que inclusión es sinónimo de contratación a personal femenino, esto va más allá, como el grado de oportunidad que tiene este personal femenino contratado de hacer una carrera en la empresa y aspirar a puestos directivos o de toma de decisiones, se encamina a la contratación de personas con discapacidades y ser aptos para que este sector, pueda desempeñar sus tareas con apoyo y herramientas que la empresa les facilite para su desempeño, la inclusión se dirige al trabajo en conjunto sin importar educación, género, edad, preferencias, estado de salud,  estado civil o planes de vida personales, como lo hemos mencionado anteriormente, la inclusión es una fiel celebración de la diversidad humana.

Protocolos sanitarios en las empresas, ¿la nueva pieza clave de responsabilidad social?

Las medidas de seguridad sanitaria en el entorno laboral que se presentan en seguida deberán ser implementadas por los centros de trabajo para su continuidad o regreso alabores. El correcto cumplimiento de las medidas será responsabilidad del centro de trabajo, para lo cual podrá auxiliarse del comité o persona responsable designada para tal efecto.

Los centros de trabajo deberán instrumentar acciones enfocadas a reducir el riesgo de contagios. Entre estas quedan comprendidas cuestiones de higiene, limpieza y sana  distancia.

  • Proveer dispensadores con soluciones a base de alcohol en gel al 60% a libre disposición del personal en distintos puntos del centro de trabajo.
  • Proveer productos sanitarios y equipo de protección personal a las personas trabajadoras, incluyendo cubrebocas, lentes protectores y caretas.
  • Contar con depósitos suficientes de basura para desechar productos desechables y de uso personal, procurando la limpieza continua de los mismos.
  • Garantizar que los sanitarios cuenten con lavamanos en condiciones adecuadas para la

limpieza del personal (agua, jabón y toallas de papel desechable).

  • Establecer un programa de limpieza y mantenimiento permanente del centro de trabajo y loslugares de labor, incluidos los destinados a los servicios de alimentos, de descanso y, ensucaso, de pernocta, utilizando los productos de limpieza adecuados para prevenir lapropagación del virus.
  • Promover que los colaboradores de trabajo no compartan herramientas de trabajo u objetos personales sin la desinfección adecuada.
  • En caso de ser posible, favorecer la ventilación natural en espacios comunes o de mayor

concentración de personal, además de aquellas áreas de trabajo con gran afluencia de personal.

  • Revisar el funcionamiento de los sistemas de extracción, en caso de contar con estos además, de dar mantenimiento y cambios de filtro para su correcta operación.
  • Señalizar las áreas comunes (como baños, vestidores, casilleros, cafeterías, comedores y salas de juntas) con marcas en el piso, paredes y/o mobiliario, recordando la distancia mínimade 1.5 metros entre personas.
  • Establecer una política de control de visitas, proveedores y contratistas, con el fin de prevenirel riesgo de contagio originado en personas ajenas al centro de trabajo.
  • Implementar una política para el uso de las escaleras y elevadores manteniendo la sana distancia, evitando tocar en la medida de lo posible las superficies, y procurando su limpieza constante.
  • Promover el uso correcto del cubrebocas cubriendo adecuadamente la nariz y boca.
  • Llevar el registro y seguimiento del personal en resguardo domiciliario voluntario y evaluarposibles casos de contagio.
  • Establecer un mecanismo de seguimiento de personas trabajadoras en aislamiento y, en caso de ser necesario, contactar a la autoridad sanitaria estatal.

Las medidas de seguridad sanitaria están elaboradas de manera sencilla para que las micro, pequeñas, medianas y grandes empresas puedan conocer cuáles son aplicables y con ello facilitar sucumplimiento.

Finalmente, deberá considerarse que los procesos en los que participa personal en situación de vulnerabilidad pueden verse afectados, por lo que deberá garantizarse que la implementación de estas medidas no se utilice para discriminar o limitar su derecho al trabajo.

Fuente: https://www.nuevanormalidad.gob.mx.

Salario digno y dignidad de las personas

Según la Organización Internacional del Trabajo propone como concepto al Trabajo Digno como; aquél que permite ganar a un individuo suficiente para que el mismo y su familia, escapen de la pobreza y que sea lo suficiente para que cubran sus necesidades básicas de alimento, vestido, vivienda y educación. El acceso a un salario digno se encuentra vinculado a la equidad e igualdad y proporciona condiciones de existencia dignas a los trabajadores y sus familias. Debe ser determinado en función de factores externos, como el costo de la vida y otras condiciones económicas y sociales.

Con base a la investigación sobre el “Semáforo de Trabajo Digno en México” realizada en el año 2020/21 por Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, arrojaron los siguientes datos:

  • 9 millones de personas cuentan con seguro social e ingresos suficiente para la canasta familiar, 35.3 millones de personas cuentan con un trabajo precario y no cuentan con los ingresos suficientes para la canasta familiar, y 24.6 millones de personas están desempleadas o no pueden buscar trabajo remunerado.

El Salario mínimo que una empresa debe proporcionar a sus colaboradores es mayor a $9,499 por mes con base a un estudio realizado por México Digno, dicho resultado fue obtenido en un familia de 4 integrantes promedio. México ocupa el 19o lugar de salarios mínimos mensuales en América Latina únicamente por encima de Venezuela y Cuba.

¿Cómo lograr un salario digno para las personas?

  • Generar metodologías y prácticas empresariales enfocadas en la productividad y mejora de ingresos; dar acompañamiento para la formación empresarial y generar planes de negocio para lograr lealtad y permanencia de los colaboradores.
  • Pagar un salario digno para generar mayor lealtad y compromiso. Capacita a los colaboradores para ser más productivos y ligar parte del sueldo al desempeño.
  • Documentar casos de éxito de implementación de buenas prácticas salariales que sirvan de guía y ejemplo a otras empresas.